El Exitoso Futbolista Que Recurre A Dios Para No Suicidarse

La vida le cambió en un instante a Emmanuel Eboué. De ser uno de los futbolistas más talentosos de Europa a estar arruinado, sufrir problemas económicos y para peor, trastornos psicológicos que lo han amargado de por vida.

La razón no es el hecho de haber abandonado el fútbol, que ya de por sí es muy complicado decirle adiós a una de las razones que te hizo vivir durante casi dos décadas de vida, sino los diferentes episodios que la vida le presentó y que lo golpearon de sobremanera.

Comienzos en Costa de Marfil

Emmanuel Eboué forma parte de una de las generaciones más exitosas del seleccionado africano. Jugó en los equipos de ASEC Mimosin y KSK Beveren desde el 2001 en su país natal, mucho antes de dar el salto a Europa. Su unión con el club que lo lanzó al estrellato se dio porque el Arsenal tenía un estrecho vinculo con el Beveren y de allí que consiguió una oportunidad de mostrarse en Inglaterra.

Fue un Gunner más

1,54 millones de libras fue lo que pagó el Arsenal por el lateral que comenzó a dar sus primeros pasos en Europa. En la temporada 2004/05 alternó en el elenco de Londres pero ya para el período siguiente se hizo de un lugar en el primer equipo. La lesión del lateral titular, Lauren Bisan-Etame le otorgó la posibilidad que esperaba.

Primer inconveniente

Mientras corría el año 2016, la FIFA lo castigó por no haberle pagado a su ex representante. En aquel momento lucía los colores del Sunderland de Inglaterra y su agente, Sebastien Boisseau, provocó que el club le delimitara un plazo de dos semanas para saldar la deuda. El castigo fijado fue de un año a menos que éste abonara lo adeudado a su agente, hecho que sucedió.

Grandes actuaciones

Formó parte de un equipo de ensueños del Arsenal junto a Sol Campbell, Gilberto Silva, Cesc Fábregas y Thierry Henry, entre otros. En 2006 llegaron a la final de la Champione League en donde no pudieron vencer al poderoso Barcelona de España. Si bien no alzaron ningún título relevante en aquella época, dicho plantel quedó en los anales del fútbol por su gran juego.

Mala compañía

Un problema que aqueja a miles de futbolistas alrededor del mundo es que, como se dedican estrictamente a jugar al fútbol, poco saben de los ingresos que reciben de sueldo y patrocinadores. Al dejar en manos de personas cercanas, conocidos o amigos todo ese dinero, luego puede haber problemas. Y ese fue uno de los errores que cometió Eboué.

Fichaje por el Galatasaray

Uno de las dos instituciones más importantes de Turquía fichó al defensor tras su paso por el Arsenal y en 2011 llegó para reforzar al equipo con pretenciones de hacer un buen papel en la Champions League. Allí ganó dos Ligas locales y afirmó su rol de futbolista vital en su nuevo club. Pero mientras que generaba dinero y ganaba títulos, otros se aprovechaban de él…

Su esposa lo traicionó

Quien se encargaba de las finanzas de Emmanuel Eboué era su propia esposa, Aurelie Bertrand, con quien estaba casado desde el 2004. “Ella se encargó de todos los detalles financieros. Yo firmaba todo lo que ella me decía” reveló años después el futbolista sin saber que en aquel entonces, la femenina estaba tramando un negocio –engaño– en que excluía a su esposo.

Divorcio sorpresivo

Poco tiempo después de haberse hecho de varias propiedades del futbolista ya que estaban a su nombre, su esposa le presentó el divorcio y sólo le dejó una casa en el norte de Londres, que además es pretendida por el fisco de Inglaterra para salvar las deudas que tiene el jugador. Ya sea por omisión de no haber leído lo que su esposa Aurelie le hacía firmar o por demás errores, Eboué cayó en un gran problema.

Lo perdió casi todo

El divorcio le significó un juicio en el cual quedó muy mal parado. Perdió gran parte de sus ingresos y varias propiedades. A ello se le sumó que no tiene ninguna preparación y su carrera en el fútbol –lo único que le generaba un ingreso– no le dio más rédito ya que se había retirado. Sólo le quedó en su posesión una casa en Enfield, Inglaterra.

Inocente

Pequé de inocente. No tengo ni idea de cuestiones económicas, nunca he visto un banco por dentro” comentó el ex Arsenal. Si bien él debía haber tenido cierto control en sus ganancias, en lo su actividad y su vida, también tuvo la mala fortuna de que quien eligió que sea su compañera de toda la vida haya entramado una manipulación para aprovecharse de él.

Aprendió, tarde pero aprendió…

Desde los 18 años que lo único que aprendió a hacer en la vida Eboué fue patear un balón de fútbol: “No tengo ninguna preparación al margen del fútbol y nunca he sabido cómo funciona todo esto“. Y ello quedó evidenciado en el episodio que le marcó la vida para siempre. Por ello, deja un mensaje para sus colegas: “No dejéis vuestros asuntos financieros en manos de otros“.

¿Cuánto dinero le estafó?

Fue el propio marfileño que reveló las cantidades millonarias que le fueron sustraídas legalmente pero de manera maliciosa:En el Galatasaray gané 8 millones de euros, siete de los cuales envié a casa“. Para tomar noción de qué tipo de jugador es, ha sido tan relevante que formó parte del seleccionado de Costa de Marfil.

Golpe a su persona

El enterarse de que un hecho así le ha cabido en su vida no significa tan sólo el impacto económico sino que la personalidad de la persona se ve corrompida. “Cuando estoy en mi casa de Londres, apenas me atrevo a prender la luz para que nadie sepa que estoy ahí” comentó. Y teme por las deudas que ha contraído: “Espero que un día u otro la policía llame a la puerta“.

Pensó en el suicidio

Envuelto en toda esta problemática que comenzó con lo económico pero que desencadenó en la separación de su pareja, desamor, frustración y demás situaciones negativas, Eboué sólo ve una salida: “Quiero que Dios me ayude, sólo él puede sacarme de la cabeza esos pensamientos de quitarme la vida“. Increíblemente, quien fue una estrella, está desahuciado.

Defraudado por sus compañeros

Emmanuel Eboué ha formado parte de una categoría de jugadores marfileños que han marcado una época en Europa y a nivel selecciones. Era amigo de varios, a quienes luego de caer en la desgracia apuntó: “Con Didier Drogba y Kolo Touré tenía mucho contacto. Ellos son como mis hermanos mayores, saben de mis problemas y espero que me llamen algún día. La verdad es que es decepcionante, creía que la amistad era más fuerte, pero la vida es así“.

Su día a día

Dado que su situación de pobre llega a tal punto que no tiene lavadora, debe lavar la ropa a mano que es una de las pocas prendas que tiene y viste cotidianamente. Además, da las gracias a un familiar que recuerda en la actualidad: “De pequeño, mi abuela me enseñó a lavar la ropa, a cocinar y a limpiar, celebro eso hoy en día“.

Pidió ayuda a través de los medios

En algunas ocasiones, los medios de comunicación, son funcionales a las necesidades de los propios protagonistas. “Acepto la ayuda de cualquier parte, pero si algún club en el que estuve quiere ayudarme, estaría muy feliz. Son bienvenidos. Tal vez podría ir y trabajar allí para ayudar a los jóvenes. Los fanáticos en Arsenal todavía me aman.” expresó el marfileño en algunos medios.

La policía lo busca

Por la cantidad de deudas que arrastra a su nombre y como la ley no entiende de desengaños amorosos y contratos firmados sin saber qué es lo que se estaba firmando, Eboué es un “prófugo” de la justicia. “A veces duermo en el suelo de una casa de una amiga, así evito el peligro de hacerlo en mi propia casa por si toca la policía a la puerta” subrayó.

La ayuda del Galatasaray

Poco después de que Eboué contara su situación a los medios de comunicación, su último club, el Galatasaray, le tendió su mano para ayudarlo económicamente. Quien es el técnico del conjunto de Turquía, Fatih Terim, lo contrató como técnico asistente del equipo Sub 14 de la institución. Para alguien que no tiene ninguna capacidad de ser profesor o enseñar, significa una ayuda solidaria por su carrera en el club.

Su situación judicial

La única casa a su nombre es la de Londres luego de haber vivido en lujosas mansiones, conducir autos de alta gama y viajes exóticos por el mundo. Pero hasta hace unos meses, no ha tenido el dinero para afrontar la situación judicial que lo aqueja. “No puedo pagar el dinero para seguir teniendo un abogado” confiesa el futbolista.