Las Mil Anécdotas De Melquiades Sánchez Orozco, La Voz Del Estadio Azteca

Los estadios de fútbol le brindan al espectáculo en sí un condimento más en todo lo atractivo que se refiere al ver a dos elencos disputar un partido. Es por ello que no es lo mismo presenciar un encuentro de fútbol en el Santiago Bernabéu, en el Monumental de Argentina o en el Teatro de los Sueños -Old Trafford- de Manchester.

Como tampoco no es igual arribar al mítico estadio Azteca en México y no escuchar la misma voz que todos los fines de semana, la tonada de Melquiades Sánchez Orozco, quien le pone audio a un recinto tan legendario como ese. Repasa todas las historias que éste ha vivido y relatado.

Forma parte del estadio

Así como parecería extraño dirigirse al Estadio Azteca y no presenciar un encuentro de la selección mexicana, sería diferente no oír la voz de Sánchez Orozco al estar sentado en las gradas del también llamado Coloso Santa Úrsula. El hombre ha visto más partidos que nadie durante sus 50 años en dicho lugar deportivo.

La anécdota del elefante

Tuve que presentar a un elefante para que saliera e hiciera una publicidad para un circo pero el animalito no quería salir del túnel” rememora el relator. Fue así que durante 20 minutos repitió el nombre del cuadrúpedo sin que este se dignara a salir. “Fue algo muy chistoso aquella vez” recuerda Melquiades.

¿Cómo llegó a dicho lugar de privilegio?

Melquiades Sánchez Orozco es el anunciador oficial del Estadio Azteca y lo ha sido desde ya hace 50 años. Su carrera se inició accidentalmente como locutor y fue sumando experiencia hasta llegar a ser una voz reconocida del fútbol tras un micrófono. El tono formal y cálido que le da a su voz ha acompañado a los simpatizantes del fútbol.

Vivió 50 años del América

Las Águilas del América es uno de los elencos más importantes de México y del continente americano. Con 100 años de existencia, 50 fueron vividos junto a la voz oficial del recinto. Éste tiene una opinión tomada sobre el conjunto americanista más glorioso: “El América de Leo Beenhakker, con los jugadores africanos Biyik y Kalusha, ha sido el más espectacular“.

Su trabajo

Mientras los futbolistas se preparan para saltar al campo de juego y se visten en los vestuarios, Melquiades es el encargado de recitar las alineaciones de los dos equipos. Es quien tiene la capacidad de convertir un ambiente familiar en el cual se está degustando alguna bebida o comida en un recinto donde las masas se enloquecen y calientan la previa del partido.

La diferencia con otros estadios

La voz oficial del recinto marcó la gran disparidad que hay entre relatar en ese lugar que en otro establecimiento: “Es el más grande e importante de México. Requiere una voz discreta y elegante, y no los gritos que se dan en otros estadios“. En el concepto también marcó la diferencia entre la generación pasada de relatores y la futura.

Primera prueba en el Azteca

Para su inauguración en 1966, el millonario dueño de la institución buscaba a un individuo para hacerse cargo del sonido del estadio. Así fue que Azcárraga pidió que le mandaran “al pintor” como lo conocían en la radio. “Fui a hacer una prueba y nunca me imaginé que 50 años después seguiría ahí” afirmó.

Sello distintivo

Un hecho que lo vuelve singular al locutor es su forma de anunciar un gol. Al momento de producirse la anotación, siempre utiliza la misma construcción verbal: Gol anotado por…“. Con 88 años de edad, el amante del fútbol puede estar seguro que le ha dado mucho al fútbol a nivel mexicano y que su voz es singularmente recordada.

El día que llegará su retiro

Los 50 años que ha oficializado como voz del legendario estadio pesan en sus espaldas al igual que la entrada edad que tiene y que inevitablemente hará que deje de trabajar en un período corto. Aunque él dejó en claro su parecer: “Si la gente cree que gritar es lo mejor en lugar de tonos más solemnes, entonces pensaré que es hora de dejar el micrófono“.

La curiosidad cambió su profesión

Desde joven, el protagonista se decidió por la pintura y la electrónica. Nacido en Tepic, en el estado de Nayarit, era tan fanático de la electrónica que de curioso decidió visitar una emisora de radio en su ciudad. “Quería ver si me dejaban entrar para ver cómo funcionaba el sistema de transmisión” relató Melquiades quien después de ver el funcionamiento de la radio, se decidió por la comunicación.

Le dio voz al juego del centenario

El 8 de octubre de 2016 se jugó en el StubHub Center de Carson, un encuentro amistoso entre América y Pumas, y quien fue el invitado de honor para ponerle el audio al encuentro fue Melquiades. “Fue un honor y un gusto muy grande que me hayan invitado a ese juego del centenario del América” reveló.

¿Estaba destinado a trabajar de locutor?

Su comienzo en la profesión se dio por casualidad, al momento de esperar para ingresar a la emisora, alguien se le acercó y le preguntó si era la persona que estaba esperando para ser el locutor de la estación. A pesar de no ser aquella persona y el estar huérfano lo llevó a contestar afirmativamente. “Tenía 18 años de edad, necesitaba trabajar e hice la prueba para ver qué pasaba” confesó.

Junto a Pelé y Maradona

Como relator, es el único que ha tenido la posibilidad de ser el anunciador oficial en un estadio de dos finales de Copa del Mundo. En 1970 fue la voz del Azteca cuando Brasil le ganó 4 a 1 a Italia y presentó a Pelé. Y en 1986 hizo lo propio cuando Diego Maradona saltó al campo de juego y Argentina derrotó 3 a 2 a Alemania.Haber visto a Pelé y a Maradona ser campeones del mundo fue uno de los honores más grandes que me ha tocado ver” resaltó.

De Tepic a Guadalajara

Este singular personaje reconoció que como en ese entonces no existían escuelas de locución o algo similar, su única herramienta era el tono de su voz. Las modificaciones que hizo fueron de a poco y lo llevaron a formarse sobre la marcha. En un viaje de vacaciones a Ciudad de México, unos amigos lo invitaron a trabajar en estaciones de radio.

¿Cuál es el mejor equipo que ha visto?

Melquiades aseguró que aquel Brasil de 1970 fue la mejor plantilla que le ha tocado ver durante sus 50 años en el Estadio Azteca. “Un día antes de la final, visité el entrenamiento de Brasil y me puse a hablar con los jugadores. Así, como si nada, estaba en el pasto de la cancha platicando con Pelé, Tostao y Rivelino.” recordó.

Dejó la radio por un tiempo

Dejé de trabajar como locutor y me puse a vender cuadros, me iba bien, así que en realidad no extrañaba la radio ni ser locutor” afirmó quien se convertiría en la voz del Estadio Azteca. Durante un breve período dio rienda suelta a su arte con las manos y los cuadros que pintó lo ayudaron a subsistir.

El destino quiso nuevamente, que sea locutor

Un amigo le comentó la posibilidad de trabajar en una nueva emisora de radio que se iba a abrir. “No tuve problemas con el sindicato y me uní a Radiópolis, una pequeña estación del señor Emilio Azcárraga Milmo. Un amigo que trabajaba ahí me acercó” recordó Melquiades. Y justamente el dueño de la estación, años después, compró el Club América y construyó el Azteca.

No sabía que había obtenido el trabajo

El partido en el cual por primera vez abrió las puertas el recinto no tuvo como partícipe a Melquiades debido a que nunca se enteró que se había hecho del trabajo. Él relató aquel episodio: “Fue hasta después del partido inaugural que mi jefe me dijo: ´¿Por qué no estuviste en el Estadio Azteca? Te estuvimos esperando´.“.

Primer partido, primer error

El mítico relator recordó su primer error en aquella primera transmisión en el cual participaba el Atlante que le valió la reprobación de la afición: “Había un jugador llamado Evaristo en el Atlante que era argentino. En el segundo tiempo anuncié: ´Gol anotado por Evaristo, número siete´ pero lo que no me di cuenta nunca es que éste no había salido de los vestidores a jugar la segunda mitad“.

Superó una gran pérdida yendo a trabajar

En enero del 2016, Sánchez Orozco vivió la fatalidad de atravesar la pérdida de su hijo, Arturo Sánchez, pero ni siquiera ello frenó sus ganas de presentarse a trabajar y presentó al América y al Pachuca. Un infarto en el miocardio a los 54 años de edad marcó el final de la vida que es recordado por su padre en cada aparición. “Vine a trabajar a pesar de que estábamos en trámite para el depósito de sus cenizas, pero quiero trabajar en honor a él” manifestó.

Su reflexión sobre la vida

Sin dejar de lado su amor por el arte, el relator mexicano confesó lo que significa para él el transitar este mundo: “Para mí, la vida es como una tela en blanco montada en un caballete. El pintor a lo mejor la deja en blanco, a lo mejor la embadurna sin ton ni son, o a lo mejor hace una obra de arte“. Y concluyó: “Cada quien decide qué quiere hacer con su vida“.

Positivo ante la adversidad

Tras asumir la pérdida de su hijo, Melquiades se mostró dolido pero no por ello angustiado y con sentimientos terminales. “Dejó un gran vacío que es difícil de llenar, pero todo se va. Los años se fueron en el Monumental Estadio Azteca, se fueron los jugadores, los equipos, algunos otros vinieron. Esto tiene que seguir evolucionando” fue el mensaje comprensivo y coherente que dio en un momento tan negro de su vida.

Otro golpe en su vida

Primero fue su hijo quien lo abandonó, y a mediados del 2017, su compañera de vida, Isela de la Rocha falleció y lo dejó viudo. En el mismísimo Estadio Azteca se lo reconoció y se la recordó a ella al hacer un minuto de silencio. Ella era una asidua seguidora de su marido a quien lo acompañaba a su trabajo y estaba como él, próxima a cumplir 90 años.

Su primer faltazo al trabajo

Fue durante la final del campeonato Sub 20 entre el América y Chivas en el cual por primera vez, el Estadio Azteca se quedó sin su voz. Como sí pudo superar el fallecimiento de su hijo, Arturo Sánchez, éste no pudo hacerle frente con el trabajo a la muerte de su esposa, debido a ello fue que dicho encuentro no pudo tenerlo en los altavoces.

Presentó un programa televisivo

Su reconocimiento en todo México y demás países de latinoamerica, le valió a Sánchez Orozco para poner su voz en lo que fue la presentación de un programa televisivo llamadoLa Jugada“. Allí presentó como si se tratara de un equipo de fútbol a los periodistas que integran la entrega televisiva.

“No tengo cuidados especiales con mi voz”

El famoso relator que le ha puesto la voz a grandes estrellas que pisaron en recinto mítico del fútbol mexicano atribuye a una cuestión divina su preciada voz. “No tengo cuidados especiales con la voz, yo creo que el jefe de arriba me ha ayudado y conservado todo” comentó. Y en adición señaló: “He tratado de ser natural y nunca gritar“.

El secreto es estar activo

Con ya casi 90 años de edad, Orozco reveló que el secreto es mantenerse siempre activo y tenerle cariño al trabajo. “Está la locución y la pintura que nunca la he dejado porque mi padre también pintaba” esos son los amores y vocaciones que tengo. Aunque uno –la locución– vino por accidente.

Estuve vinculado a la inauguración del estadio

La leyenda del Estadio se empezó a entrometer en la vida del recinto del fútbol debido a que pertenecía en su momento a Radio Police. Allí le habían dado la oportunidad de vender palcos y plateas en las graderías que estaban a punto de estrenarse aunque él reconoció: “Nunca fui bueno para vender, ni esos palcos ni mis propios cuadros que he pintado“.

Agradecido

El relator se siente más que satisfecho por haber conocido a los jugadores, a los directivos, a los vendedores del estadio y a los periodistas de todos los países por haber estado en el lugar. Para él fue “un privilegio y un gran favor de Dios” poder ocupar el lugar que tiene. Son decenas de años en un mismo lugar en el que él solo se mantuvo y todo su alrededor fue mutando.

Presentó dos libros

El primero de ellos fue “Tepic” que fue en honor a la tierra en donde él nació. Y a finales del 2013 presentó lo que fue su segundo libro titulado: “México Lindo y Chilango” en donde cuenta breves apuntes sobre una ciudad inolvidable, como reza en la tapa la entrega. Allí expresa sus historias desde 1946 donde comenzó a buscar trabajo en la Ciudad de México.

Escribir como pinto

Su amor por la pintura le provocó dedicarse a la escritura, de hecho en su segunda entrega del libro muestra en el final del mismo una imagen de uno de sus cuadros. La idea de escribir nació porque yo quería escribir como si estuviera pintando, en vez de dar pinceladas escribir reflejó la voz del estadio. Aunque luego reconoció la dificultad que esto conlleva: “No me daba cuenta en lo que me metía, es muy difícil escribir“.

Honrado con la llave de la ciudad

En marzo del 2012 y en el Teatro del Pueblo Alí Chumacero, la dirigente política Águeda Galicia Jiménez, junto a dirigentes de la ciudad del homenajeado, le hizo entrega de las llaves de la ciudad al conocido relator. El reconocimiento se debió a que lo consideran un ícono estatal, nacional e internacional por su gran trayectoria de más de 45 años.

Reconocimiento a su medio centenar

Por haber llegado a los 50 años siendo “la voz oficial del Estadio Azteca“, el señor Melquiades Orozco recibió un reconocimiento especial en el Auditorio de Postgrado de una universidad privada. Fue el director de la escuela nacional del deporte en la Universidad de Anáhuac, Javier Martínez Torres, quien le entregó el diploma al personaje agasajado.

Siempre pensó en el retiro

Desde el momento que comenzó a ponerle la voz al estadio, nunca pensó que ello sería el trabajo que desarrollaría durante toda su vida. “Muchas veces he pensado en decir adiós, incluso desde el primer año, pensaba que sería el único que estaría en la cabina del sonido local” reveló Melquiades. Aunque destacó que “si sigues, sigues“.

Compartió su micrófono

Desde julio del 2016, el relator comenzó a compartir su herramienta de trabajo primordial, el micrófono, con Francisco Reyes, jefe de prensa de las Águilas. Éste dio el once que presentó el elenco americanista aquella tarde-noche, mientras que la leyenda del relato presentó a los once jugadores del rival, el Jaguares de Chiapas.

No había sido la primera vez

Mientras muchos le buscan un reemplazante a tono a Melaquiades, que será por siempre irremplazable, él explicó que con Francisco Reyes no ha sido la primera persona a la que le prestó su herramienta y lugar de trabajo. “Mis hijos y nietos han estado en los partidos del Tri y han compartido cabina conmigo” comentó.