La Razón Por La Cual La Superliga de China Ha Causado Un Furor

Desde ya hace algunos años que China se ha vuelto una opción viable para muchos futbolistas que quieren gozar de jugar al fútbol. Ya no es más un país oculto que a pesar de estar integrado a la FIFA, era extraño en el panorama futbolístico.

La evolución del fútbol en aquel país es lo que te planteamos que conozcas y qué pasos se fueron dando paulatinamente para llegar a la actualidad donde estrellas se desarrollan allí y contratos multimillonarios son firmados.

El panorama de China antes de la revolución

Previo a que la SuperLiga de China tome la relevancia que tiene hoy en día, la nación asiática no era un participante activo del fútbol. La República Popular de China sólo disputó un mundial, el de Corea y Japón 2002 y por la simple razón que las dos potencias de la región ya estaban clasificadas por ser las organizadoras.

No era apetecible jugar allí

China se posicionaba en el puesto 82 en el ranking de la FIFA como una nación de importancia futbolera. Lejos de estar en los primeros planos, ocupaba una posición muy pobre por debajo de países como Cabo Verde o San Cristóbal y Nieves. Sin dudas un destino nada atractivo para embarcarse.

Nuevos millonarios con nuevas ideas

Nadie puede discutir que China es un país que marca el destino del mundo al ser una potencia. Como hace un par de años la economía del país comenzó a decaer, muchos millonarios buscaron alternativas para preservar su patrimonio. Es allí donde nació el fútbol como objeto de deseo para los inversionistas.

El gobierno se hizo cargo de la situación

El Estado buscó la manera de crear nuevas áreas para hacer reflotar la economía de la nación y fue allí donde el sector deportivo tomó una parte fundamental de ello. Es que el presidente Xi Jinping es además un fanático del fútbol y tiene una visión para convertir a China en una potencia futbolística.

Un plan a futuro

Xi Jinping tiene el deseo de convertir a su nación en una potencia regional para el año 2020 y ser internacionalmente relevante para el 2050. El método que eligió es el de construir centros deportivos en toda la nación y que haya uno de ellos cada 10 mil habitantes para fomentar el deporte. Todo esto no sería efectivo sin el pensamiento que en el 2025 serán potencia económica.

La Superliga China quiere show

A la liga china han sido transferidos Robinho, Paulinho, Ricardo Goulart, Luis Fabiano y Diego Tardelli, y allí dirigen los ex seleccionadores de Brasil, Luiz Felipe Scolari y Vanderlei Luxemburgo. El objetivo es que China consiga ser sede de un Mundial de Fútbol… La Superliga china quiere show. Aquí las chicas del Guangzhou.

Compañías chinas adquieren clubes europeos

El primer gran avance en el extranjero lo dio la empresa United Vansen International Sports Companycuando compró en el 2016 al club holandés ADO Den Haag por 8.9 millones de dólares. Luego, otros grupos económicos lo imitaron como el Dalian Wanda Group que son dueños del 20% del Atlético de Madrid y el China Media Capital que poseen el 13% del Manchester City.

Convenios con portales de internet

Algunos clubes que no han sido adquiridos parcialmente por capitales chinos, han abierto sus puertas a diferentes contratos de aquel país para lograr captar nuevos ingresos. La Juventus, Milan, Napoli, Lazio, Tottenham, West Ham y Hull City firmaron contratos con el portal Alibaba para que sus productos se vendan por dicha página.

El líder de la expansión

Wang Jianlin es quien es denominado como el líder de la expansión del sector privado de China. Él es el presidente del Grupo Dalian Wanda y a su vez, el hombre más rico de la nación con un patrimonio de 31.3 billones de dólares. Además de tener participación en el club Colchonero, invirtió 1.200 millones de dólares para iniciar el sueño de que su país organice un mundial de fútbol.

Jack Ma

Otro de los millonarios que ha apostado en el fútbol es Ma, quien es el presidente del Alibaba Group. Esta multinacional se dedica al comercio electrónico en internet y además es dueño del Evergrande Real Estate Corporation que tiene el 40% del club Guangzhou Evergrande, el principal club de la liga china.

Zhang Jindong

Estos son los nombres que están detrás de los capitales chinos que rondan por el mundo. Jindong es dueño del grupo Suning que tiene posesión del equipo Jiangsu Suning. Con la inyección económica con la que cuentan, han sabido incorporar a dos grandes futbolistas como Ramires y Alex Teixeira del Chelsea y del Shakhtar Donetsk por 28 y 50 millones de euros respectivamente.

Compra del Inter de Italia

A Jindong no le bastó con tener un club chino al cual incorporar figuras de renombre sino que también decidió conquistar el fútbol europeo. A finales del 2014 se vinculó con el Barcelona y el Liverpool para patrocinarlos. Y en junio del 2016 adquirió el 70% del Inter de Milán por 282 millones de dólares.

El representante de la liga

En los medios europeos comparan a Romain Woo con Jorge Mendes por ser el representante más famosos de varios jugadores de la liga de China. Woo tiene en su trabajo a 50 de los mejores futbolistas chinos y además se hace cargo de muchas transferencias a través de su compañía Van Hao Sports.

El hombre de confianza del presidente

Como habíamos señalado que el presidente de China, Xi Jinping es un fanático del fútbol, tuvo que poner a un hombre de confianza para que se encargara de manejar el rumbo del fútbol para que se convierta en potencia. Ese hombre es Ma Chengquan, quien tiene perfil muy bajo y es el encargado de distribuir el dinero del Estado a los clubes, entre otras acciones.

Los clubes con capitales chinos

Los capitales chinos también ejercieron presión contra otros empresarios que vendieron sus clubes como fue el caso de Gino Pozzo de Italia. Este fue el dueño del Granada de España durante siete años pero la sociedad Desports de la multinacional Wuhan Double tomó el control de la institución.

Lo poco que se sabe de Ma Chengquan

El representante del presidente en el fútbol es muy reservado y no ha tenido una gran carrera política, sin embargo ha dejado algunos mensajes sobre las intenciones: “Tenemos tanta atención del gobierno, del sector privado y de los inversionistas que veremos un gran desarrollo de la Super Liga China. Hace cinco años no podía imaginar lo que sucede ahora“.

La Transferencia de Carlos Tévez

A principios del año 2017, Carlos Tévez fue tentado para sumarse a la Super Liga de China y éste aceptó para seguir profundizando la revolución del fútbol de aquel país. El argentino no sólo resignó al club de sus amores, Boca Juniors, para irse al Shanghai Shenhua, sino que se convirtió en el mejor sueldo del mundo al cobrar 40 millones de dólares por año.

Guardiola, Iniesta y Suárez

Estos tres grandes personajes del fútbol están conectados entre sí a pesar de nunca haber compartido plantilla a la vez. Se trata de que Desports, el grupo económico chino, compró Media Base Sports cuyo presidente es Pere Guardiola, hermano y agente de Pep, que maneja los derechos de Andrés Iniesta y Luis Suárez.

Otras de las grandes figuras que arribaron

Si bien la llegada de Carlos Tévez fue la que más ruido generó por el alto sueldo que le firmaron, ya que tan sólo le abonaron 11 millones de dólares a Boca como resarcimiento, previamente otros jugadores habían dado el sí. Jackson Martínez fue comprado en 46 millones de dólares y Gervinho en 15 millones.

Empresas modestas también entraron en el circuito

La empresa de juguetes Rastar Group ha comprado el 45% del club Espanyol de Barcelona. Como también el Recon Group compró la totalidad del Aston Villa de Inglaterra. Otro club, el Sochaux de Francia fue adquirido por Ledus y así en numerosos casos más esto ocurrió. Lo que marca que no sólo las grandes empresas han incursionado en este accionar.

¿Cuál puede ser el final?

Mientras todos los inversionistas aún disfrutan de este boom que ha sido y es el fútbol de China, muchos se aventuran a plantear los escenarios a futuro. Los sectores privados seguirán apostando durante todos estos años al plan de gobierno para que el deporte siga creciendo? Que pasaría si las empresas dejan de invertir en China? Eso podría significar un colapso tan grande como la explosión de inversiones inicial.