La política y el deporte son dos caminos opuestos?

El hacer política es dirigir asuntos públicos y está muy relacionado con la función del estado o del gobierno que varía en cada uno de los países del mundo. Uno de los asuntos públicos que son universales es el deporte y es ahí donde estos dos ámbitos se mezclan.

Cómo es esta relación de Deporte y Política? A lo largo de los años hubo muestras de dominio de uno por sobre el otro como lo fueron los Juegos Olímpicos de la Alemania Nazi en uno de los máximos exponentes de esta convivencia.

Sirve como distracción

Como el deporte es una práctica que atrae a millones de seguidores y en su mayoría, la población practica o es fanático de alguno, sirve para distraer. A lo largo de la historia se han llevado adelante competencias internacionales o locales para que la sociedad de aquel país tenga la mente puesta en el evento deportivo y no en la crisis que se estaba desarrollando.

¿Por qué priorizar el deporte por sobre la sociedad?

En el último mundial de Brasil 2014, millones de dólares fueron invertidos para construir los estadios y albergar durante poco más de un mes a las millones de personas que acudieron a presenciar la Copa del Mundo. Todo ello en medio de un caos institucional que sacudía Brasil y mientras personas no tenían dinero para alimentarse.

El deporte sirve como plataforma política

En muchos casos, el deporte ha potenciado a una persona para hacerse más conocida y a partir de allí poder ganar un espacio en la política. Los clubes de fútbol, por ejemplo, han sido grandes posicionadores de mandatarios nacionales. Un caso de ello es Argentina quien es hoy presidida por Mauricio Macri, quien fuera el mejor presidente de la historia del club Boca Juniors.

La política mal ejercida que beneficia al deporte

Otro caso de priorizar el deporte a toda costa y hacer política por ello por encima de los habitantes que votaron al mandatario a cargo es la falta de humanidad que está ocurriendo en Qatar. El país del oeste de Asia se está preparando para recibir la Copa del Mundo en 2022 y en el proceso han muerto centenares de personas en la construcción de los estadios para dicho evento.

“Menos dinero para estadios y más para sanidad”

Una de las tantas manifestaciones que los brasileros llevaron adelante en la previa y durante el Mundial de Brasil fue la que exigía: “Menos dinero para estadios y más para sanidad y educación“. Es que el país sudamericano, envuelto en una pobreza importante destinó millones de dólares al evento de la FIFA mientras no podía garantizar los servicios públicos para sus habitantes.

Falsas ilusiones

Lo que se sostiene cada vez que una competencia de relieve como un Mundial o un Juego Olímpico llega a una nación es que se crearán miles de nuevos empleos. Según estudios realizados tras Londres 2012, se inyectaron más de 10 mil millones de libras en las grandes empresas y sólo 20 mil personas de las 70 mil consiguieron adueñarse de un empleo relacionados a la competición.

Dinero público para beneficio privado

Las naciones gastan millones de dólares para construir recintos deportivos que son aprovechados por las empresas privadas que patrocinan a los atletas y a la competencia. Entonces, el dinero que debiera ir a los habitantes de la nación termina siendo transferido a las grandes empresas que obtienen rédito por posicionar sus marcas donde lo ven millones de personas.

Deudas por generaciones

Las deudas que genera recibir un evento de este calibre es algo que se establece por años en un país. Un gasto exorbitante en una nación con economía pobre puede generar una fuerte carga impositiva en los habitantes del país por años, sólo por la realización de una competencia deportiva.

Una forma increíble de malgastar dinero

Para exponer este punto sólo hace falta remontarse a Sudáfrica. El país que albergó el Mundial en 2010 atraviesa por miles de problemas estructurales de inseguridad, pobreza y falta de servicios básicos. Aún así destinó, con ayuda de la FIFA, su dinero en la construcción de estadios que hoy son inservibles. No hubiese sido más inteligente destinarlos a la construcción de hospitales o escuelas?

La posición de la izquierda

La militancia que está políticamente alineada con los pensamientos de izquierda expone que el deporte es una distracción para desviar la atención de temas importantes que suceden en el país. Es por ello que el deporte para muchos es considerado como el Opio de los pueblos, definición usada por Karl Marx.

El sexismo en el deporte

Si bien se encontrarán grandes deportistas que han brillado y sobrepasado el mundo del deporte siendo mujeres, en su gran mayoría los más reconocidos son hombres. Ello se podría cargar como parte de culpa al deporte? En la actualidad no parece ser así porque en todos los ámbitos el hombre parece todavía imponerse, como por ejemplo en los máximos mandatarios de naciones o de empresas globales.

Capitalización del deporte

Desde hace décadas que se observa al deporte como instrumento económico y no como una simple práctica atractiva y recreacional. Para lograr los mayores réditos, un ejemplo es el horario en los que se juegan los partidos. Uno de los clásicos más importantes del mundo, Barcelona-Real Madrid se ha cambiado de horario a unas horas más temprano para que la audiencia asiática lo pueda sintonizar y generar más dinero.

La dictadura Argentina de 1978

El mundial de fútbol que se celebró en el país sudamericano fue uno de los grandes exponentes del deporte subordinado a la política y usado como herramienta para el mal. Los militares habían tomado el poder en Argentina y mientras las noticias hacia el mundo eran sobre la copa del mundo, en el país se torturaban y mataban a los habitantes bajo un régimen dictatorial.

Diferencias que marcan el sexismo

Jun 8, 2013; Paris, France; Serena Williams (USA), right, and Maria Sharapova (RUS) pose with their trophies after their match on day 14 of the 2013 French Open at Roland Garros. Mandatory Credit: Susan Mullane-USA TODAY Sports
Jun 8, 2013; Paris, France; Serena Williams (USA), right, and Maria Sharapova (RUS) pose with their trophies after their match on day 14 of the 2013 French Open at Roland Garros. Mandatory Credit: Susan Mullane-USA TODAY Sports

En primer lugar, el poder desarrollarse como atleta femenina es mucho más complicado que al ser hombre. Y de conseguirlo, los sueldos que perciben los deportistas masculinos son increíblemente más suculentos que los femeninos. Tan sólo hay dos mujeres entre los 100 deportistas mejores pagos del 2017, que son Serena Williams y María Sharapova.

Un error imperdonable

Un ejemplo más del sexismo que se vive en el deporte y que es apoyado por la política al estar en convivencia con la práctica del mismo es lo que se vivió tras la consagración de Andy Murray en Wimbledon 2013. Se señaló que fue el primer campeón británico tras 77 años, mientras que en dicho lapso fueron cuatro las mujeres que campeonaron. Tiempo después, la prensa rectificó sus dichos.

Racismo en el deporte

En abril del 2014, mientras se disputaba un Villarreal – Barcelona, un simpatizante del club amarillo le arrojó a Dani Alves, lateral del Barca, un plátano. El acto fue un acto de racismo repudiable frente a millones de espectadores. El brasileño lo tomó, le dio una mordida y siguió con su trabajo aunque la gran reacción del futbolista no quita la conducta inaceptable del hincha.

El deporte como escenario de libre expresión

Cuando una autoridad de un país se hace presente en un evento deportivo, éste tiene que estar consciente de que tiene la aceptación general o de la gran mayoría, sino ocurre lo sucedido con George Osborne. El ministro del tesoro inglés fue abucheado durante los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 por haber recortado los subsidios por minusvalías.

Vínculos estrechos con la política

En Egipto, los movimientos sociales que derrocaron al mandatario Mubarak en 2012 fueron propiciados por los ultras de la afición de un club de fútbol. Como también, en Sudamérica, varios movimientos políticos están formados por las famosas barras bravas que son simpatizantes de fútbol los fines de semana.

Juegos Olímpicos de Berlín 1936

Los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 fueron el máximo exponente de la política adueñándose del deporte. Adolf Hitler quiso demostrar que la raza aria y todo el movimiento político que él llevaba adelante era sólido y eficaz. Es por ello vertió todo su poder y vocación en la competición ecuménica que fue eclipsada por la atleta Jesse Owens.

El deporte es un reflejo de la sociedad

Por más que se puedan encontrar varias fallas en el deporte y que sea señalado como cuna de discriminación de sexos o de razas o demás, lo que se olvida muchas veces es que el deporte es un reflejo de la sociedad. Y es por ello que están presentes estos temas, como lo está en otros ámbitos como el laboral o en la cotidianidad de los hechos de la vida.