La Historia del Boxeo Femenino

En un ámbito donde la masculinidad gana mucho territorio, las mujeres han empezado a conquistar las prácticas. El boxeo es considerado un deporte de los más violentos, rudos y hasta para muchos no debería ser considerado como tal por esas razones.

Además, muchos piensan que tal practica es exclusiva para hombres, hecho que está lejos de ser correcto y habla más del mundo machista en el que se vive que de la realidad.

El primer caso de boxeo femenino en la historia

Elizabeth Wilkinson es la campeona más antigua que data en los libros de historia de la época de 1722. Ella era una deportista londinense que participó en la pelea más antigua de la cual se tiene registro. Mientras que en América, el primer registro se dio entre Nell Saunders y Rose Harland en 1876 en los Estados Unidos.

Primera aparición como lo conocemos hoy

Fue en los Juegos Olímpicos de Londres en 1904 cuando por primera vez un evento de boxeo fue librado entre mujeres. Sin embargo recién en Londres 2012 cuando se hizo oficial. Mientras que en el año 1954 fue en la primera ocasión en la cual se transmitió una pelea de boxeo entre el sexo femenino por primera vez.

Ventajas del boxeo

El tener un cuerpo entrenado y moldeado es una gran ventaja, ayuda en la vida cotidiana como también en la salud. Lo interesante es que éste tonifica las zonas más complicadas del cuerpo como el abdomen, piernas y brazos. Además de quemar muchas calorías por la intensidad del entrenamiento. Por último, es una gran terapia de anti-estrés por la tensión y adrenalina que se libera.

Diferencias con el boxeo masculino

Algunas de las desigualdades con respecto al boxeo del sexo masculino es que la duración de los encuentros no es de 12 rounds ni de 3 minutos sino de 10 rounds y de 2 minutos cada uno. Además los pesos de las categorías varían. Mientras que en el femenino el peso pesado es superior a 79 kilos, el masculino es inferior a 90kg.

Método de seguridad

El boxeo inclusive aporta la oportunidad de aprender defensa personal ya que en su práctica se debe saber atacar tanto como defender. Ese mecanismo de auto-defensa puede servir para cualquier ámbito de la vida cuando una persona se sienta atacado o esté en una situación de riesgo.

Disputa contra el estado

Fue en la década del 70 cuando varias boxeadoras de Estados Unidos demandaron al estado de Nueva York por negarles las licencias de boxeo. En 1987, la situación se volvió más conflictiva y Marian Lady Tiger Trimar propició una huelga de hambre por dicha causa.

Trabajo cardiovascular

En el boxeo es vital la movilidad, por el simple hecho de que si no estás en constante movimiento, es más fácil para tu rival que aseste un golpe donde lo determine. Por ello, los ejercicios aeróbicos que se realizan aportan a la oxigenación del cuerpo y ponen en movimiento los músculos más grandes del cuerpo.

¿Y la igualdad de género?

Fue recién en 1996 que Gran Bretaña derogó una ley que existía desde 1880 que prohibía el boxeo para las mujeres. Luego de ello y como si fuese un efecto dominó, otros países como Estados Unidos siguieron el ejemplo. Por qué habrá tomado tanto tiempo en que se deje al sexo femenino adoptar estas prácticas?

Disciplina

En todos los deportes se necesita disciplina si se busca resaltar. Aunque en muchos los atletas pueden darse ciertos gustos para romper con la rutina. En el boxeo, un traspié puede generar unos kilos de más, en caso de ser un tema alimenticio, y podría dejarte afuera de una pelea. Por ello la disciplina es un rasgo inevitable.

El nacimiento del boxeo femenino profesional

En 1996 se provocó el enfrentamiento entre Christy Martin y Deirdre Gogarty. Este duelo fue tan violento como llamativo en aquella velada y sorprendió a todos los espectadores que se habían dirigido a presenciar la pelea estelar la cual protagonizaba Mike Tyson contra Frank Bruno.

Se crea la organización de boxeo

Corría el año 1997 cuando se crea la IFBA (Asociación internacional de boxeo femenino) con la meta de promover la práctica en la rama femenina por todo el mundo. A partir de allí, sólo se debió dar rienda suelta a toda la intensidad y ganas que tenían las mujeres para practicar este deporte

Boxeo femenino y masculino de la mano

Sorprendentemente, en el año 1714, James Figg fundó una academia de boxeo en Londres, Inglaterra en la cual se organizaban peleas y sí participaban mujeres. Por lo cual tanto los hombres como las mujeres tuvieron el mismo origen de boxeo en la historia. Lejos de ser profesional o conocerlo con las reglas de hoy en día, se peleaba sin guantes y era una práctica mucho más violenta.

Barbara Buttrick

En 1930 nació una pionera en el boxeo profesional femenino, Barbara Buttrick. Ella fue una de las primeras figuras públicas de ese ambiente y desde joven se dedicó a esta práctica. A los 15 años comenzó y en 1948 comenzó a sufrir el mundo machista que la calificaba de “monstruosa” y “degradante” por participar en el boxeo.

Primer campeonato mundial reconocido

Buttrick se convirtió en 1957 en la primera mujer en consagrarse y ganar un campeonato mundial reconocido. Venció por puntos a Phyllis Hugler en un combate a seis rounds. En 1960 y tras 32 enfrentamientos en donde solo cayó en una ocasión, abandonó la práctica del deporte que le dio sentido a su vida.

Una lucha de géneros

El boxeo femenino, como tantas otras prácticas es un claro ejemplo del mundo machista en el cual aún hoy se sigue viviendo. Las potencias europeas en su momento no quisieron que las mujeres se desarrollaran en el deporte y hasta había leyes para prohibirlo! Algo aberrante que con los años se logró torcer.

¿La culpa la tuvo los Estados Unidos?

Hay indicios que señalan una modificación a partir siglo 19. Los británicos llevaban a cabo el boxeo de manera igualitaria entre ambos sexos pero la irrupción de su aliado americano reavivó la masculinidad en la práctica. “El boxeo, que había sido durante mucho tiempo para los británicos independientemente de su sexo, ahora se convirtió en masculino” señaló Trasher un político estadounidense.

Algunas exponentes de los primeros años

Lib Kelly fue una mujer muy atlética que fue un ejemplo para las siguientes camadas femeninas en este deporte. Hay dibujos de ella peleando con otras mujeres como también hombres. Gozaba de un alcance largo y entendía como golpear y contrarrestar de la mejor manera.

Anna Lewis

Nacida en Chemung, Nueva York en 1856, era alta y tenía una cara de femeneidad que atrapaba a los hombres. La prepotente Lewis desafió a cualquier mujer que se atreva a enfrentarla y dispuso de una cantidad de dinero para quien tome la propuesta. Fue Hattie Stewart quien lo aceptó y en 1884 lucharon a nudillos desnudos y con traje de damas.

El boxeo femenino en las potencias

México, que es la segunda potencia en el boxeo femenino luego de Estados Unidos, ha apoyado al Consejo Mundial de Boxeo y ha realizado la segunda convención femenil en el 2016. Dicho evento no hace más que remarcar la fuerza que tomó la mujer en este deporte, su crecimiento y consolidación.

El sueño de Figg

Aquel primer atleta que tuvo el gimnasio denominado Anfiteatro Figg hace más de 300 años es hoy una realidad. Él fue el primero en darle la oportunidad a las mujeres en tener igualdad de género de verdad y practicar junto con los hombres este deporte de boxeo femenino que ha crecido y sigue dando que hablar.