La Campeona Olímpica Que Decidió Estudiar A Participar En Los JJ.OO

El deporte de alta competencia exige una dedicación durante años para arribar a los puestos de élite y también para mantenerse en dichos lugares. Es por ello que tanto el físico como la parte mental deben conectarse inevitablemente para progresar.

A pesar de ser aún joven y de haberse calzado más de una medalla en los Juegos Olímpicos, esta atleta planea dejar de lado sus éxitos deportivos para centrarse más en su persona. ¡Conoce esta loca historia!

Es campeona olímpica

No son muchos los deportistas que pueden exhibir su medalla de oro de un Juego Olímpico y la mexicana María del Rosario Espinoza es una de ellas. La nacida en La Brecha, Sinaloa, fue campeona en Pekín 2008 al vencer a la noruega Nina Solheim por 3 a 1 en la modalidad de +67 kg.

Emblema en su país

Foto: Elizabeth Fuentes/Jam Media/LatinContent/Getty Images

Además de posicionar bien alto el deporte mexicano ante el mundo, Espinoza logró lo que tan sólo una mujer había conseguido en toda la historia del deporte mexicano, ser medallista de oro. Su sucesora había sido la levantadora de pesas Soraya Jiménez, nacida en Naucalpán, Ciudad de México, en Sydney 2000.

Escuchar a su cuerpo

La taekwondín sorprendió al mundo que rodea su disciplina al revelar que en el 2018 se dedicará a competir menos y que escuchará más a su cuerpo que será quien le “dirá” si aguantará una nueva temporada. En síntesis, se tomará el año para reflexionar sobre su futuro y su vida personal y dedicarse menos al deporte.

Sus logros

Además de llegar al punto máximo de reconocimiento en los Juegos Olímpicos de Pekín cuando alzó al medalla de oro, en Londres 2012 también se hizo de una medalla de plata y en Río 2016 otra de bronce. Asimismo, consiguió un oro en el Campeonato Mundial de 2007 y una de bronce en el de 2017. En adición a dos medallas en los Juegos Panamericanos, 3 en Campeonatos Panamericanos y otras tres en los Juegos Centroamericanos y Caribe.

Sólo planteó dudas

No sé si participaré en los Juegos Centroamericanos de Barranquilla pero sí decidiré que antes de los Panamericanos de Lima sabré si peleo por un lugar en los Juegos Olímpicos de Tokio o no” declaró la mexicana. Su carrera la llevó a un cansancio que la empujó a esta situación límite de pensar en rechazar un Juego Olímpico.

Discreto 2017

La única gran competencia en la cual la sinaloense se embarcó en 2017 fue la realizada en Muju, Corea del Sur que fue el Mundial. Allí obtuvo la medalla de bronce en la categoría -73 kg. Su decisión será la de seguir paso a paso por este camino y quizás se vea un 2018 más parecido al año que pasó.

¿El físico o el ránking?

Todos los deportistas tienen un parámetro para compararse entre sí y de ahí sale una tabla de posiciones. La mayor preocupación de la mexicana es no perder muchos puntos en ese listado en el cual se ubica en la quinta posición con 327.37 puntos. Aunque consciente manifestó: “Tengo que cuidarme mucho más ahora, analizar muy bien el trabajo en el calendario“.

Nuevo camino

Con 30 años de edad, Espinoza ya comienza a ver el día después de su retiro del Taekwondo y es por ello que se ha embarcado en una nueva faceta de su vida. Dedica mucho más tiempo en la participación de seminarios y en talleres escolares para relatar su experiencia de vida y conocimiento.

El cíclo olímpico

Espinoza logró con el Campeonato Mundial de Taekwondo de 2007, los Juegos Panamericanos de 2007, el Campeonato Panamericano de Taekwondo 2010 y los Juegos Olímpicos de Beijíng 2008 conseguir todos los torneos de un cíclo olímpico –período entre Juego y Juego. Aunque quedó por detrás de Ernesto Canto que lo consiguió pero en un mismo cíclo y no en dos.

Orgullosa de ella misma

Cuando se mezcla entre la gente para aconsejarla y guiarla, Espinoza asegura estar orgullosa de ser su modelo a seguir. Y añade: “Me sorprende lo mucho que los niños saben de mi trayectoria“. Al igual que pondera el trabajo con ellos debido a que le recuerdan a ella cuando era pequeña y tenía ganas de triunfar.

Dos metas específicas

Para entender la razón por la cual Espinoza abandonó la práctica rutinaria de su disciplina no sólo se debe tener como causa el deterioro físico sino que la mexicana quiere dedicarse a terminar su carrera universitaria y a la construcción de su escuela. El título que persigue es la Licenciatura en Administración de Empresas en la Universidad del Valle de México, mientras que su escuela se situará en Querétaro.

Lograr traspasar su conocimiento

El tema a resolver en su cabeza fue el de: “Regresar al taekwondo y a las nuevas generaciones algo de lo que me ha dado en tantos años de carrera“. Y para ello, vio la veta en la construcción de la escuela junto a Janet Alegría, la taekwondista medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de 2011. “Es un sueño que va lento pero que no quiero soltar porque día a día toma más forma” concluyó.

Una piedra en el camino

En noviembre de 2017, la excelsa atleta debió someterse a una cirugía que la alejará durante un par de meses de la competencia. “A la clasificación definitivamente no voy a ir porque tengo poco tiempo para prepararme” comentó de cara a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla.

Su objetivo más cercano

Si bien su única meta es la de lograr conseguir el mejor estado físico posible a través de los entrenamientos, María del Rosario Espinoza tiene entre ceja y ceja una competencia, la de los Juegos Panamericanos de Lima. “Llevo seis meses sin competir y aunque ya entrené no es lo mismo enfrentar un combate sin una buena preparación” esbozó.

No es tan sólo un año de tranquilidad

Espinoza dejó bien en claro que la recuperación de su físico no pasa exclusivamente por la operación que se ha producido sino también, en el cansancio acumulado durante todos estos años. Aseguró que en el 2019 su plan de trabajo y de encarar el calendario no se modificará, siempre priorizará su bienestar corporal.

Fuerzas armadas

Además de representar a su país a nivel deportivo, forma parte de las Fuerzas Armadas de México. Fue en septiembre del 2017 que compartió en sus redes sociales el haber sido ascendida a Subteniente Auxiliar de Educación Física y Deporte.Gracias a mi familia que me acompañó a esta importante y bonita ceremonia” se explayó.

Igual que Joaquín Capilla

El clavadista mexicano que se destacó en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, Helsinki 1952 y Melbourne 1956 por haber ganado al menos una medalla en cada uno de ellos, fue igualado por Espinoza. Ella consiguió medallas en tres juegos olímpicos consecutivos a igual que él tras Beijíng 2008, Londres 2012 y Río 2016.

El sacrificio que no se ve

Los deportistas de élite comienzan a ser conocidos cuando logran un lauro importante y de ahí se adentra en el camino que debieron atravesar durante años. Fue así como a los diez años abandonó su casa para prepararse en los centros de alto rendimiento y con 15 años de edad lograr el campeonato nacional panamericano de la juventud en Río de Janeiro 2003.

Abanderada en Londres 2012

La presea que había conseguido en Beijing 2008 fue la que la impulsó a que cuatro años más tarde fuera la abanderada de la delegación mexicana en Londres. Allí lució un vestido de china poblana que recibió el reconocimiento del Comité Olímpico Internacional, que además se lo pidió a manera de donación.

Sus gustos musicales

Como no podía ser de otra manera, y al igual que cientos de mexicanos, María del Rosario es fanática de la música en banda que es muy famosa en el noroeste de su país. Es la misma que suena tras cada triunfo suyo y con la cual es recibida cuando arriba a su casa por su familia y amigos de la ciudad de la cual es oriunda, Sinaloa.

Diferente desde sus comienzos

Así como los logros de la sinaloense han sido muy distintos a las de otras mujeres deportistas de México, el camino para conseguirlos también ha variado. Uno de los ejemplos es que, si bien desde los cinco años practicó taekwondo, desde los diez se empezó a codear con varones en la disciplina.

Primer llamado de atención

Todos los deportistas reconocidos comienzan a ser observados en algún punto de su vida y por alguna circunstancia. Para María del Rosario fue cuando en 2003 y a los 16 años ganó el Campeonato Panamericano Juvenil en Brasil. A ello le sumó una Olimpíada Nacional y luego el Abierto de Alemania en 2004.

Su familia

Lejos de estar vinculada familiarmente al deporte, sus padres tenían diferentes profesiones. Su padre, Marcelino, trabajó en un barco de camarones lo que es la principal actividad económica de la zona de Gusave, Sinaloa, donde ella nació. Mientras que su madre, Felicitas, siempre se dedicó al cuidado del hogar.

¿Es una ventaja?

Espinoza tiene una estatura de 1.73 metros lo que es considerada pequeña para su categoría de más de 67 kilogramos. Por ello, dentro del tatami –lugar donde se practica taekwondopuede demostrar su velocidad en los movimientos al tener un cuerpo más pequeño. Es sin dudas una ventaja innata que ha recibido.

Reconocimiento

La taekwondín ha sabido conectarse con el pasado en uno de los momentos más importantes de su carrera, en la previa a la competición de Río de Janeiro. Fue su primer entrenador, aquel que le enseñó desde los 13 a los 16 años, quien viajó a la ciudad brasileña para verla competir y vencer en el torneo.

El puntapié inicial

A los 12 años, Espinoza fue observada en la Olimpíada Nacional y desde aquel momento, su cotidianidad se modificó. Fue invitada al Centro de Alto Rendimiento de la Loma, en San Luis Potosí. Aquel lugar le sirvió como formación y fue fundamental en el resto de su carrera hasta conseguir la competencia panamericana a los 15 años.

Honrada en su ciudad

Luego de haber vivido su experiencia en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, Espinoza fue recibida como una heroína en su estado natal, Sinaloa. Fanáticos y funcionarios del gobierno la recibieron, además de la presencia del gobernador del estado Mario López Valdez, en la ceremonia que se le entregó una placa de homenaje.

Representa a una marca

Una de las marcas más reconocidas a nivel mundial de refrescos para recuperar energía, Powerade, la eligió como la deportista que sea la cara de la empresa. Es uno de los patrocinadores bajo el lema: “Años de entrenamiento, un instante de gloria“. Aunque la sinaloense no se conformó con un instante sino que se mantiene por años en la cima.

Tiene un gimnasio con su nombre

La Universidad del Valle de México inauguró en 2009 un gimnasio que lleva el nombre de la taekwondina y de Guillermo Pérez. Ambos atletas se convocaron a la ceremonia de apertura del mismo y recordaron la importancia que tiene el acompañar de estudios la práctica del deporte para el día después del retiro profesional.

Forma de motivarse

Ella reveló que una de las formas con la cual consigue motivarse es al dejar sus logros obtenidos en la casa de su madre Felicitas en la ciudad de La Brecha. De esta forma, al no tenerlas en su hogar cotidiano, logra no pensar en todo lo que ya ha conseguido, se puede enfocar en el futuro y en las metas que tiene por delante, sin distracciones.

Jornada inolvidable en Río

A pesar de perder en la final contra la china Zheng Shuin en Río de Janeiro 2016, la mexicana había vencido en un mismo día de competencia a tres rivales de su categoría de más de 67 kilogramos. Aquella fue al quinta presea olímpica para todo el conjunto de México, y la catapultó a ella entre las mejores de su país.

Las ventajas de ser militar

Además de obtener un reconocimiento mayor por parte de la sociedad mexicana, el hecho de formar parte de las Fuerzas Armadas de su país le brindan a Espinoza un salario y la cobertura de seguridad social. Asimismo, está sujeta a las leyes militares desde antes de la competencia de Londres 2012 donde fue reclutada.

Premio al mérito deportivo

Fue el propio gobernador Jesús Aguilar Padilla quien le entregó en 2005 el Premio Al Mérito Deportivo en el año 2005 a través del Congreso del Estado. Ello constó de un diploma de reconocimiento, una medalla y un estímulo de dinero de 25 mil pesos. La idea es profundizar la práctica del deporte e impulsar la dedicación de los sinaloenses.

Insatisfecha

Luego de haber logrado la medalla de plata en su última participación olímpica, Espinoza no se fue para nada conforme con su actuación: “No salgo satisfecha porque quería la medalla de oro.”. Y añadió: “Sabía que iba a ser un combate complicado pero ahora, sólo nos queda disfrutar“. Con el tiempo sí que la valoró más.

¿Aviso de retiro?

Ya con anterioridad la atleta había deslizado la posibilidad de un retiro cuando tras conseguir la medalla de plata planteó las dudas sobre su participación en los Juegos siguientes: “No sé si llego a Tokio – 2020, pero no tengo intención de retirarme todavía“. Seguramente, uno de las metas que la tengan en vilo sea la de poder aumentar su número de medallas y ser la femenina más ganadora de su país.

Boicoteada por su propio país

Increíblemente tres años después de haber conseguido el oro en Pekín, los técnicos de México no la seleccionaron para que pueda participar de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.Para asombro de todos, ello le podría haber ayudado para la clasificación a Londres pero no le dieron la chance.

Primer oro en casa

Si bien ya tenía en sus espaldas dos Juegos Olímpicos, Espinoza pudo darse uno de sus mayores gustos en 2014 cuando los Juegos Centroamericanos se celebraron en Veracruz, una de las ciudades de México. Allí pudo darse el lujo de ganar su primera medalla de oro en suelo natal y festejar con su gente.

Su objetivo

En la actualidad, Espinoza es una reconocida atleta pero en sus comienzos estaba lejos de serlo por conocimiento y por rendimiento. “No sabía lo que era el alto rendimiento, ni cómo llegar a ese punto, es la realidad, sabía que estaban las competiciones de Olimpíada Nacional y es lo que tenía en mente” declaró.

Ilusión

Cuando la plus-medallista olímpica se entrenaba en el club de su ciudad, en Gusave, Sinaloa, también cursaba la secundaria. Era allí cuando tenía en la cabeza la ilusión de ganar la Olimpíada Nacional porque era “lo más importante” para ella. Aunque recordó: “No fue fácil para mi, no gané en 2000, 2001 y en 2002 no fui por problemas políticos“.

Contárselo a sus hijos

El reloj biológico de Espinoza corre como el de cualquier otra mujer, y a los 30 años aún no ha formado una familia. Quizás por la exigencia de la alta competencia o porque simplemente no ha aparecido la persona correcta. Aunque cuando ésta se le cruce, ella quiere tener hijos sin dudas. “Quiero platicarles a mis hijos que su mamá triunfó en las Olimpíadas Nacionales, y cuando lo conseguí no veía más allá ni pensaba en los Juegos Olímpicos.” manifestó.