El Club De Fútbol Que Fue Comandado Por Narcotraficantes

Colombia ha sido el país que más ha sufrido históricamente el flagelo del narcotráfico en Sudamérica. Este problema atravesó todos los ámbitos en los años 90´ y sigue habiendo un resabio de ello en la actualidad.

Uno de los clubes de fútbol que más evidenció su vínculo con los delincuentes fue el poderoso América de Cali que fue manejado por los Rodríguez Orejuela. Los testimonios de varios jugadores que defendieron los colores del club dan fe de ello. Adéntrate en su historia.

El poderío de los Rodríguez Orejuela

Quien más injerencia tenía en el fútbol era Miguel Rodríguez Orejuela, uno de los líderes del Cartel de Cali, agrupación que se adueñó del tráfico de drogas en el planeta de los años 70´ a 90´. Asimismo, era uno de los máximos accionistas del América de Cali y quien se contactaba con algunos futbolistas para convencerlos de sumarse a su club.

El dinero, su arma de seducción

Fue Néstor Fernando Villarreal, un mediocampista argentino quien reveló un llamado recibido desde Colombia cuando aún no había renovado con su club, Independiente. Manifestó que se contactaron en la sede de Independiente en la cual se le preguntó cuánto quería ganar para unirse al América de Cali. Del otro lado respondió Miguel Orejuela: “Bueno, le doy 90 mil dólares, un carro y un departamento. Y si salimos campeones le regalo 20 mil más“.

¿Cuánto se sabía sobre el manejo de los narcos?

El volante argentino que había cerrado su fichaje para el América develó que en aquel entonces no se tenía tanta información como en la actualidad sobre lo que ocurría y que “no tenía idea de quién era Rodríguez Orejuela“. Lo único que conocía Néstor Villarreal era “aquella tanda de penales que habían disputado América y Newells que había acabado 11-10“.

La situación de Colombia en relación a las drogas

Por el año 1992, que fue cuando llegó Villarreal a Cali, el poder de los grupos narcos iba en disminución aunque aún gozaban de un gran manejo. Fue a casi un año de que se cometiera el asesinato del líder del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, y que luego acabarían apresado las cuatro cabezas del Cartel de Cali que eran quienes comandaban el club América.

Regalos de los narcos

Llegó una instancia en la cual Villita decidió cambiar el auto que manejaba que había sido cedido por el club y comprarse uno propio. Al comentarle a Miguel Orejuela que iba a realizar dicho accionar, éste le replicó: “Haga una cosa, yo se lo regalo. Vaya a la concesionaria de mi padre, deja este carro ahí, pone la plata y saca el que usted quiera“. Finalmente, al saber que venía por parte de Don Miguel no pagó por el auto.

Los Orejuela y la televisión

No es que los famosos hermanos narcotraficantes se hayan desarrollado en la televisión al mismo momento de abrirse camino en su afán por controlar el mundo de las drogas, sino que ellos inspiraron años después a la serie Narcos. En lo que es una de las entregas más reconocidas de los últimos tiempos, se narra parte de su accionar junto a otros narcotraficantes de la época.

Los Carteles manejaban Colombia

Villarreal explicó que se encontró con un nuevo mundo del cual no estaba preparado para vivir: “Al arribar al aeropuerto había taxistas que trabajaban para ellos. Ya sabían a qué ibas, y a dónde… era una organización a todo nivel“. E inclusive detalló: “Las clínicas eran de ellos, las farmacias eran de ellos, las concesionarias. Todo estaba en su manejo.

Reuniones a las 3 AM

Era Miguel Rodríguez Orejuela quien estaba en contacto directo con los futbolistas de la institución que gobernaba. Los jugadores de la época comentaron que ya sea para apoyarlos luego de una victoria o para reprocharlos, éste siempre daba la cara. Aunque a quien apodaban “el señor“, no tenía impedimentos de horario, ha llegado a reunirlos a las 3 de la mañana en la concentración.

Tenían nexo con los presidentes

Una de las connivencias que se pudo trazar entre el poder de los hermanos delincuentes y la política fue con la investigación llamada Proceso 8000. Esto decantó la información de que Ernesto Samper, presidente de Colombia desde 1994 a 1998, financió su campaña electoral con dinero del tráfico de drogas proveniente de los Orejuela.

La relación futbolistas – Rodríguez Orejuela

Más allá de que el vinculo era de poder y subordinado, Miguel o Don Miguel como lo llamaban era considerado como una persona excelente por los jugadores y que los ha tratado de la mejor manera. Como relató Villarreal: “Más allá de sus negocios y sus cagadas. Nosotros vivíamos cuidados. Podía haber cualquier quilombo que nosotros siempre estábamos exentos“.

Fueron campeones y festejaron a lo grande

En 1992, el América de Cali dirigido por Pacho Maturana obtuvo el campeonato con jugadores como Freddy Rincón, el Polilla Da Silva y el Patrón Bermúdez, entre otros. Tras vencer al Deportivo Cali, el Cartel organizó un festejo en una discoteca la cual fue de su uso exclusivo y a la que llevaron a los mejores grupos de salsa de la ciudad.

Los regalos del Chepe Santacruz

Durante la inmensa fiesta, Villita contó la anécdota que le tocó vivir junto a Chepe Santacruz, el socio principal del grupo. Éste se le acercó y le comunicó: “Felicitaciones M´hijo. Pídame lo que quiera“. A lo que el argentino sólo le agradeció y expresó su deseo que la institución lo compre. Al revelarle el hecho a sus compañeros, estos le contestaron: “¡Podrías haber pedido una casa o lo que quieras!“.

El asesinato de Escobar alteró los planes

Tras la muerte del líder del Cartel de Medellín, Escobar, a manos de la policía, éstos fueron en búsqueda de los comandantes del Cartel de Cali. “Estábamos hospedados en un hotel en Medellín y toda la Policía Nacional de Colombia estaba allí. Antes de salir para el aeropuerto, llegaron dos o tres coches de la policía, se llevaron a 20 tipos y arrancaron” detalló Villarreal.

Es un huevón por casarse

Al sentirse ten a gusto con los dueños de la institución, Villarreal acudía a ellos en cada decisión que debía tomar. Fue así como al momento de estar por casarse habló con Orejuela para que le preste dinero para traer a su familia de Argentina a Colombia. Su respuesta fue: “Tome estos 20 mil dólares. Aunque es un huevón, éste es mi regalo de casamiento.“.

El mito de Pablo Escobar

Cuenta la leyenda que el líder del Cartel de Medellín había estado en el estadio Atanasio Girardot de Colombia aquella noche en la que finalmente murió. Es que Nacional, era el club en su poder. Lo que sí se pudo comprobar es que éste fue abatido en el barrio Los Olivos, en Medellín, a 8 kilómetros del estadio aquel 2 de diciembre de 1993.

No era “la realidad

Todos los futbolistas que transitaron aquellos años en el América de Cali coincidieron en que nunca fueron capaces de ver la realidad de la situación y el gran problema que azotaba Colombia porque estaban en una burbuja controlada por los líderes narcos. Sumado a ello, como el trato de estas personas no era hostil para con ellos, todo seguía los carriles normales de una convivencia.

La caída de los Rodríguez Orejuela

Para Néstor Fernández Villarreal, la experiencia de haber vivido esa situación fue de las más lindas que le ha tocado vivir, sobre todo por la falta de información que tenía y que no le dejaba ver lo que sucedía. “Yo me enteré de la caída de Miguel por los medios. Fue una tristeza porque yo conocía al hombre. Por más cagadas que pudo haber hecho, le tengo aprecio por lo que hizo por mi familia” se sinceró.

Llamado desde la cárcel

Corría el año 1998 y Miguel Orejuela ya estaba en prisión pero no desaparecería de la vida de Villarreal. Mientras el volante había firmado tres años de contrato con el Millonarios de Bogotá, un médico del América se contactó con él para avisarle que “vos ya sabés quien te va a llamar por teléfono“. Del otro lado del tubo estaba el líder narco que desde la prisión le preguntó: “¿Va a venir a jugar la copa y a darme una mano? Necesito que me ayude, yo siento que a usted le colaboré ¿no?“. Fue así como retornó al América.

Una deuda pendiente

El volante argentino siente que aún le debe el reconocimiento a quien era su jefe por aquel entonces: “Tuve la intención de ir a verlo a la cárcel y la hermana no me dejó. Yo siempre estuve agradecido. Conmigo, como persona, siempre se portó bien. Quería ir a agradecerle todo lo que hizo por mí cuando estuve en el América“.

Como Narcos pero sin la ficción

El futbolista, con el tiempo, ha tomado dimensión de las locuras que ha vivido en aquellos años en el América de Cali gracias a los hermanos delincuentes. Es por ello que “sigue disfrutando del América de Cali. Siempre me he puesto a las órdenes para cualquier cosa que necesiten. Uno tiene que ser agradecido“.