Didí, El Autor Del Primer Gol En El Maracaná

Uno de los máximos referentes del fútbol brasilero fue Didí, campeón del mundo con la Verdeamarela e identificado con el Jogo Bonito que los sudamericanos han sabido posicionar en el mundo del fútbol.

Además de haber llegado a la cima futbolística, Didí ha sido uno de los tantos líderes que ha cosechado aquel fútbol brasileño de antaño que ponderaba jugadores y los convertía a todos en cracks. Esta fue su vida!

El Príncipe Etíope

Los comentaristas brasileños apodaron a Didí, quien en realidad se llama Waldir Pereira, como el Príncipe Etíope. Esto se debió al sumo cuidado que mantenía el mediocampista para vestirse por fuera de los campos de juego. Asimismo, la misma clase que desplegaba fuera de los estadios la plasmaba dentro, con su elegancia.

Estuvo a punto de perder una pierna

Como si fuese un guiño del destino, la suerte se entrometió con la parte del cuerpo que luego le dio de comer toda su vida. Éste disputó una pelea en su ciudad natal de Río de Janeiro y las consecuencias fueron graves, debió estar en silla de ruedas por un largo período. La rehabilitación posterior y recuperación de su físico lo salvaron.

Único en la historia

Didí fue campeón del mundo con la selección de Brasil en Suecia 1958 y en Chile 1962. Se convirtió en uno de los jugadores del plantel histórico que ha ganado dos competiciones en cada uno de los continentes más importantes del mundo futbolístico, Europa y América. De hecho, ellos fueron los primeros en hacerlo!

Futbolista precoz

Waldir Pereira comenzó su historia en el fútbol a los 14 años cuando conformó el equipo juvenil del Sao Cristóvao. No fue hasta dos años más tarde cuando se pudo asentar en un elenco, el poderoso Fluminense de Brasil donde ya encontró la estabilidad y donde permaneció por 9 años.

Protagonismos distintos, resultados iguales

A pesar de que en ambos torneos internacionales Brasil obtuvo la denominación de campeón mundial, el rol de Didí en la selección varió enormemente. En Suecia 1958, todos los brasileños se encolumnaron detrás de Pelé quien era el mejor jugador del momento y quien brilló. En Chile 1962, O Rey se lesionó y fueron Didí y Garrincha quienes se pusieron el equipo al hombro.

Pasó por Fluminense y Botafogo

Los dos clubes más grandes de Brasil en los que se desarrolló fueron el Flu y el Fogao. En el primero de ellos estuvo 10 años y marcó más de cien goles con aquella casaca. En 1956 fue traspasado al club de Río de Janeiro donde en 313 encuentros anotó 113 tantos.

Un gesto de líder

El mundo del fútbol podría recordar a Didí por los títulos que ha logrado y por la forma de jugar que ha desplegado tan bella a los ojos. La causa por la cual también se lo recuerda es por haber sido quien sacó el balón del fondo de la red en el 0-1 que le anotó Suecia en la final del Mundial de 1958 y fue hablándole a cada uno de sus compañeros para que no se caigan anímicamente.

El salto a la fama gracias a Brasil

Su nivel en el Fluminense era superlativo pero lo que realmente lo hizo sobresalir en el mundo del fútbol fue su desarrollo en la Canarinha. En 74 ocasiones vistió la camiseta amarilla y muchos grandes equipos del Viejo Continente comenzaron a seguir sus pasos para ficharlo.

Promesa de campeonato

Fue en 1957 cuando después de alzar el Campeonato Carioca tuvo que cumplir con su palabra y hacerse cargo de una promesa. Didí había garantizado que, de obtener el título, debería atravesar de lado a lado la ciudad de Río de Janeiro a pie. Fue así que se lo vio caminando por las calles de la ciudad.

¿Uno de los culpables del cambio del fútbol?

Hasta esos años el fútbol era un juego mecanizado donde la táctica y la estrategia se exponían en cada partido. Quien planificara mejor el cotejo de seguro se quedaba con las tres unidades. Fueron jugadores como Didí quien le dio lugar a la improvisación en este deporte. Ello que no se planifica, la rebeldía individual.

Campeón con el Botafogo

En el Botafogo alzó los títulos consecutivos de 1961 y 1962, fueron justo en el medio de las coronaciones mundialistas de Brasil donde Didí manejaba un nivel superlativo. En aquel torneo, las dos zonas delineaban a los finalistas siendo éstos los punteros. Como el Fogao se impuso en ambas, no hubo final. Una máquina!

Fue invitado a la inauguración del Maracaná

Corría el año 1950 cuando se terminó de alzar el estadio Maracaná, uno de los más imponentes del fútbol mundial. Con la excusa de ser el recinto más relevante de aquel mundial, fue inaugurado por seleccionados de las ciudades de Río de Janeiro y de San Pablo. El autor del primer gol en aquel establecimiento, fue Didí.

Traspaso al Real Madrid

La Casa Blanca de España consiguió hacerse de los servicios del mediocampista en 1959. Lo que más cautivaba de su juego eran la precisión de sus centros largos y la inteligencia que tenía al ver el cotejo. En aquel momento se le pagó al Botafogo 80 mil dólares por su pase.

Pelé y el asunto de Didí y la naranja

El mejor jugador brasileño de todos los tiempos tuvo palabras de elogio para con Didí quien fue uno de sus compañeros en el seleccionado: “Jugaba tan fácilmente al fútbol que parecía que estaba comiendo una naranja“. El rey de seguro tuvo una habilidad única pero gozaba de compañeros que lo acompañaron.

Manejo de la Folha Seca

Para ser un gran futbolista se necesita tener una gran técnica y gozar de una habilidad que muchas veces es innata y se mejora con el correr de los años. El saber impactar el balón de varias maneras es uno de los rasgos más importantes. Didí contaba con el disparo de Folha Seca, aquel que al impactar el balón este asciende y luego baja drásticamente.

Un amante del Jogo Bonito

Además de desplegarlo dentro de las canchas, Waldir Pereira, defendía sus convicciones fuera de ellas y con palabras. “Si jugamos bien al fútbol, obligamos al rival a hacer lo mismo” declaró en una entrevista en sus últimos años de vida. Ello hacía denotar que respiraba fútbol las 24 horas del día.

Peleado con la prensa por su mujer

Didí mantenía una relación amorosa con Guiomar quien era su mujer. Ella comenzó a tomar protagonismo cuando durante las dos primeras eliminatorias de la Copa de Europa su pareja fue reemplazada. Como ella vendía artículos para diarios brasileños, reveló que desde el Madrid no hablaban bien de él porque no le pagaba a los periodistas y el resto de sus compañeros sí.

Amado en Argentina

Uno de los equipos más grandes del mundo y de Argentina, River Plate tuvo el agrado de contar con Didí entre sus filas. Si bien el millonario no atravesaba por un buen momento deportivo en los 70´ cuando este arribó, el brasileño fue muy querido allí. Desde las tribunas del Monumental se escuchaba: “Tomala vos, dámela a mí, es el equipo de Didí“.

Reemplazó al histórico Labruna

El contrato que firmó el brasileño era acorde a una estrella pero también que estipulaba un reconocimiento económico dependiendo del puesto en la tabla que quedara River Plate. Algunas de las enseñanzas que trajo de Brasil fueron: “Tocar la pelota siempre, aunque sea para atrás” y “Vamos a tratar de ´Jogar Bonito´“.

Derrotado en River, se fue a Turquía

Las ilusiones que llevó Didí a la Argentina duraron poco. Logró un gran nivel en el torneo pero declinó en la fase decisiva. Entre la pérdida de puntos pedida por la AFA por televisar un partido frente a Chacarita y la derrota contra Gimnasia Y Esgrima de Mendoza, el campeonato no se pudo lograr. Entre críticas, el brasileño se mudó a Turquía.

Despedido e indemnizado

Tras el duro artículo periodístico de su esposa, Didí fue de inmediatamente llamado por Santiago Bernabéu, por entonces presidente del Real Madrid. El histórico futbolista le manifestó que su contrato en el club había sido rescindido y le abonó los 53 mil dólares como penalidad. Por ende, Didí le costó al Madrid 133 mil dólares.

Su paso por Madrid

Así como si fuese un Ricardo Kaká de la modernidad, Waldir Pereira no descolló como se lo esperaba en su paso por el club español. Tan sólo dejó 19 participaciones en cotejos de La Liga y seis anotaciones. A nivel internacional no fue tenido en cuenta y fue rápidamente olvidado por la afición merengue.

La primera Folha Seca

Fue durante un partido de eliminatorias sudamericanas posterior a 1950 cuando Didí elaboró el tiro Folha Seca. Frente a Perú y en el Maracaná, el encuentro estaba 0 a 0 hasta el cobro de falta de nuestro protagonista principal. El mediocampista impactó el balón que parecía alejarse y bajó de repente por detrás del portero peruano.

El final del recorrido

Durante sus últimos años en el fútbol, regresó a suelo sudamericano para estar más cerca de su país. Jugó en el Botafogo, en el Sporting Cristal de Perú y el Veracruz de México. Fue en el año 1966 y con 38 años de edad que decidió terminar con su profesión, aquella que tantas alegrías les dio a los amantes del buen fútbol.

El peor momento laboral

Una vez que el entrenador decide largarse como tal debe abandonar su amor por una camiseta y representar al equipo que lo contrate. Didí lo vivió en julio de 1970 cuando debió enfrentar a Brasil al dirigir a Perú: “El peor momento fue a la hora del himno de Brasil, quedé paralizado con la garganta seca“. Y agregó: “Pensaba en los brasileros que me podrían llamar traidor si vencía y en los peruanos que me pensarían que le facilité la victoria a Brasil“.

Perezoso o estrella

Como se los suele calificar a los grandes jugadores de distintas épocas, Didí fue maltratado por muchos simpatizantes y periodistas al calificarlo de perezoso por su manera de jugar. Éste se tomaba su tiempo para disponer del balón y ello dividía en dos a los espectadores, algunos lo consideraban de élite, otros uno más del montón.

Iluminado contra Argentina

Aún siendo entrenador de la selección peruana, se dio el gusto de alegrar a peruanos y brasileros. Fue en la fase eliminatoria para el Mundial de 1970 de México. Allí en Sudamérica compartió grupo con Bolivia y Argentina y los dejó a ambos sin mundial. Aquella hazaña de eliminar a Argentina lo alzó como ídolo en Perú y más en Brasil.

10 Títulos en su carrera

Al final de cuentas, lo que queda en la historia del fútbol más allá de haber representado una idea, una manera de jugar, son los lauros. Fueron 10 los que cosechó Didí. Fueron 4 copas nacionales y 6 internacionales. Las primeras de ellas con el Fluminense en 1951 y el Botafogo en 1957, 1961 y 1962. Las internacionales, tres de ellas en el Madrid y las restantes tres con la selección.

Falleció a causa de un cuadro general

Didí ingresó en mayo del 2001 al hospital por un cuadro negativo en su vesícula y parte de los intestinos. Luego de ser operado de manera urgente y bajo una situación delicada, afrontó una dura recuperación. A ello se le sumó un cuadro de neumonía que le hizo necesitar un respirador artificial y luego falleció.

Distinciones personales

El lauro más importante a nivel individual que ha recibido Waldir Pereira es el de ser Balón de Oro de la Copa Mundial de la FIFA en Suecia 1958. Allí sobrepasó la gran actuación de su compañero Pelé. Otros de los reconocimientos fueron el estar dentro de los 100 cracks del siglo elegidos en 1999 o el séptimo mejor jugador brasileño del siglo 20.